Pues bueno señores, el día ha llegado… os cuento la rocambolesca historia.
Mi empresa se va a pique, cerramos este mes (en unos días o a finales, según se vea). Los bancos no quieren dar una oportunidad y prefieren garrapiñar lo que puedan, así que para ellos. Esto implica que nos olvidamos de finiquito, el FOGASA (40%) y poco más.
Mi jefe va a montar una nueva empresa, en el mismo lugar, pero no puede contratarnos porque podría cometer un delito. Así que sólo nos puede ofrecer estar cobrando el paro y trabajar para la nueva empresa de estrangis un mes o dos hasta que nos pueda contratar. Pero claro, yo sólo tengo derecho a cuatro meses de paro (antes era autónomo) y si acepto me la voy a jugar a base de bien.
Así están las cosas: o me la juego con la nueva empresa o me quedo en el paro buscando una oferta mejor. Yo voy a tirar por la calle de en medio, es decir aceptar la oferta del jefe pero ir mandando curriculums a empresas del sector. Trataré incluso que me acepten que trabaje desde casa esos meses que no se sabe lo que va a pasar, para por lo menos minimizar gastos (yo soy de Jaén y la empresa es de Córdoba).
Así que me quedo sin finiquito, sin vacaciones (sólo he disfrutado dos días), y encima con la idea de tener que trabajar gratis un par de meses para poder levantar una nueva empresa.
Pero que nadie se alarme, no estoy hundido ni nada por el estilo, siempre veo estas cosas como una oportunidad para mejorar. Las Navidades las pienso pasar con mi familia y descansaré 15 días antes de integrarme al invento. Y tampoco estoy pensando, de momento, vender nada para salir del bache.
Y es que hay que ser optimista, porque estamos en tiempos muy jodidos.