Antes del lanzamiento de un videojuego es muy normal sacar una demo. En los años 80 esto ya era así, y las revistas incluían una cinta con demos de los juegos que iban a salir. En la mayoría de los casos se trataba de versiones recortadas, pero en ciertos casos las demos tenían cosas que luego el juego final no tenía (o viceversa).
Es el caso de Dominator, cuya música de carga en la demo no fue incluida finalmente en la versión definitiva de Commodore 64. Una pena, porque sonaba realmente bien. Os dejo con la misma, y con una semisdespedida hasta el Domingo que viene que me largo de vacaciones al «pueblo».



