Ayer por la noche viajé de Jaén, donde resido, a Córdoba, donde trabajo, y pasé con el coche el mayor diluvio del que se tiene constancia en Andalucia. En un sólo día llovió en Córdoba lo que en la mitad de todo un año, más de 100 veces lo normal en un mes de Agosto al completo… una barbaridad.
Lo peor sucedió al pasar Villa del Rio, ya dentro de la provincia de Córdoba, y no podéis imaginar la sensación de miedo que se puede llegar a tener cuando pones el limpiaparabrisas a la máxima velocidad y sólo puedes ver la carretera en cada relámpago (había uno cada 10/15 segundos). Todos los coches y camiones a 60 Km/hora o menos, acojonados, temiendo que al pasar junto a uno de los puentes sobre el Guadalquivir la crecida te llevara con ella.
Finalmente no pasó nada, llegué a Córdoba casi 3/4 de hora más tarde de lo que se suele llegar sin sobrepasar el límite de velocidad, pero lee uno las noticias mientras recuerda lo vivido y se pregunta cómo es posible que no haya muerto más gente. Para más inri no es la primera vez, en la famosa nevada yo fuí uno de los afectados y me escapé milagrosamente sin un rasguño de un accidente en cadena: patinó un camión y se cruzaron todos los coches que había por detrás, y pasé entre todos a lo Carlos Sainz.
Y para acabar, un tirón de orejas a la DGT y a la guarida civil: ni un mensajes en los letreros (apagados) y ni un coche de la benemédita a lo largo del recorrido con la que estaba cayendo (y no duró precisamente unos minutos por lo que he leido).
Si el Ángel de la Guarda existe: gracias.